Don Baltasar Pardal Vidal, nace en Santa Cristina de Fecha (A Coruña), el 18-08-1886; muere en A Coruña, 03-03-1963. Fundador de las Escuelas de "La Grande Obra de Atocha" y del Instituto Secular “Hijas de la Natividad de María”.

Nació en el seno de una familia humilde de campesinos, pero firmemente basada en los tradicionales valores cristianos, vividos con una fe sencilla, sólida, al estilo de las buenas familias piadosas de la época. Era el tercero de cuatro hermanos. Su padre tuvo que emigrar a Buenos Aires para sostener a la familia y costear los estudios de su hijo Baltasar.

             

Su madre fue la responsable de la educación de sus primeros años. Del amor de ésta a los valores religiosos, aprendió  a hacer de los mismos el centro y el orgullo de su vida. “… lo más sublime de la religión católica, que es mi honor, mi vida, mi corazón, es  la rica herencia que mi madre buena y cristiana me legó…”

D. Baltasar también decía de su madre: “Mi primera maestra, que sin saber leer, me ha enseñado una ciencia que en ningún libro he podido hallar”.

Al calor de este Hogar nació su Vocación al Sacerdocio. Y ayudado por su Familia y por su Párroco, ingresó en el Seminario de Santiago de Compostela en 1900. El 17 de diciembre de 1910 es Ordenado Sacerdote, (su padre acababa de fallecer) y celebró su Primera Misa al día siguiente ofreciéndola por él.

      

Ante el acontecimiento de su Ordenación y, consciente, como los Profetas de Israel, de la desproporción esencial entre las exigencias del Dios grande y la fragilidad del instrumento humano, escribe el día de su Ordenación: “Yo también madrugué y me dirigí al Sagrario, donde, postrado me entregué al Señor, como un niño que se ve ante algo muy grande que le asombra y no sabe qué decir, sino creer y confiar en Él”. ‘Esta postración ante el Sagrario, esta confesión de su “niñez” y esta confianza en Dios, es una estampa en la cual está realmente dibujada desde un principio, toda su personalidad espiritual de Sacerdote y de Apóstol’. (Escribe su biógrafo, el P. Agustín Augustinovich, O.F. M.)

El 1 de Junio de 1912 es nombrado Coadjutor de la parroquia de Sta. María del Azogue de Betanzos (A Coruña). Allí descubre el valor del “trabajo en equipo” y “su vocación por el Catecismo”.

El 12 de Febrero de 1913, es nombrado Coadjutor de la Parroquia de S. Nicolás de  A Coruña Capital. Existe en esta Parroquia, una Pequeña Capilla dedicada a la Virgen de Atocha (la “Morenita”), sita en el Barrio del mismo nombre, populoso y marginal en aquella primera mitad del S. XX. Allí había el Catecismo de niñas y allí fue enviado este joven Sacerdote. 

Se entrega en cuerpo y alma a la labor catequística de este Barrio. Allí descubre la miseria material y moral en que se hallaban sumidos gran parte de sus habitantes. Especialmente sensible a la condición de la mujer, menospreciada y relegada a un segundo plano, cuando fallece su madre el 20 de marzo de1913, (poco después de su llegada al Barrio), exclama: “Desde ahora, tú serás, Barrio querido: mi padre, mi madre y mis hermanos…”).

De este humilde Catecismo del Barrio nacerán las primeras “piedras vivas” de sus Fundaciones.

Corrían tiempos difíciles en España, y –al verse inmerso en aquel Barrio- vio la necesidad de hacer algo por aquellos niños y por la mujer. Faltaban las cosas más esenciales: alimento de pan, de cultura, de valores… Es así como comienza a concebir lo que sería “La Grande Obra”. Los Pilares fundamentales sobre los que asienta esta Fundación son cuatro: “Gran Cocina… Gran Escuela… Gran Taller… y Grande Iglesia… Estaba convencido de que “primero hay que llenar los estómagos vacíos si queremos llenar después sus cabezas de conocimientos y sus corazones de amor a Dios”. Llama “Grande” a su Obra porque: “Es de los niños y de los pobres”; “porque surgió de la nada para remediar las Grandes necesidades del Barrio y porque es de Dios”.

   

Su predilección por los pobres, su deseo de “dignificar a la mujer” y su Espiritualidad eminentemente EUCARÍSTICA Y MARIANA, son las señales indelebles de este “Soñador a lo divino”. Una de sus muchas Máximas dice: “A la Eucaristía por María y por María y la Eucaristía, a salvar las almas”. En otra dice: “Educar a la mujer, es educar hombres y levantar pueblos”. Y presidiendo el Salón-Capilla de su Grande Obra, dejó escrito: “Mientras haya en el Sagrario un Hambriento, y pobres hambrientos junto al Sagrario, no habrá tiempo en esta Obra para pensar, hablar, comentar o tratar otros intereses que no sean la Eucaristía y los pobres”.

Durante cuarenta y seis años desempeñó también el cargo de Magistral de la Real e Insigne Colegiata de Sta. María del Campo de La Coruña.

El Carismático catequista de multitudes, fue nombrado Moderador del Catecismo y Visitador de la Doctrina Cristiana para la Archidiócesis Compostelana, el 5 de abril de 1933.

  

En 1939, el Grupo de Señoritas consagradas a la Obra, se constituyen en Comunidad, con vida de familia estable. El 19 de Marzo de 1951, el Cardenal Quiroga Palacios, firma el Decreto de Erección de Derecho Diocesano del Instituto Secular con el nombre “Hijas de la Natividad de María”.

El Carisma que dejó a su Instituto, es el que él mismo vivió: la Infancia Espiritual. Ser “niños” en el espíritu al estilo del Evangelio. Intensa Vida Mariana y Eucarística y Trato familiar con Jesús Eucaristía. Apostolado profundamente Misionero.

El 15 de Setiembre de 1940 Funda la Primera Filial de “La Grande Obra de Atocha”, en Puentedeume (La Coruña). Ese mismo año, el 22 de Diciembre, Funda la Segunda Filial en Betanzos (La Coruña). Y el 15 de Octubre de 1957, la Tercera Filial en Arzúa (La Coruña).

     

También se fue haciendo cargo, con su Instituto, de la Atención de las Casas Diocesanas de Ejercicios de Santiago y Pontedeume, de los Seminarios de Santiago y de Palacio Arzobispal.

Infatigable en sus ansias apostólicas, él mismo atraviesa el Atlántico y Funda en América Latina. En Uruguay, el 6 de Marzo de 1955, acompañado de siete“Hijas de la Natividad de María” se asientan en un Barrio de los más pobres de Montevideo.

      

En ese mismo año, inicia la Fundación en Venezuela, de Cuatro Centros Educativos en cuatro Estados diferentes: Caracas-Capital; San Félix- Estado Bolívar; Ejido-Estado Mérida; Caucagua-Estado Miranda.

Fallece este celoso Sacerdote Catequista y Fundador el día 3 de Marzo de 1963, tras sufrir una embolia cerebral.

Es enterrado en el Presbiterio de la Capilla de su querida Grande Obra, cumpliéndose así su deseo, manifestado años antes al Cardenal Quiroga Palacios. En lalápida de su sepultura pueden leerse sus palabras: “Mi deseo es quedar entre los niños para continuar haciendo con ellos las Visitas a Jesús Sacramentado”.

 El Instituto por él Fundado, recibe el Decreto de Aprobación Pontificia, que fue emitido el día 1 de  Noviembre de 1977 y firmado por el Papa Pablo VI.

 La Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, Aprueba, mediante Decreto, los Estatutos Definitivos del Instituto Secular de las “Hijas de la Natividad de María”, el día 22 de Febrero de 1995.

El Instituto siguió extendiéndose, después de la partida de D. Baltasar a la Casa del Padre, por otros lugares.  

Se halla extendido actualmente (además de los lugares ya citados), por: Valdepeñas (Ciudad Real): atención a niños con problemas y de la calle, formación de adultos, atención a inmigrantes y actividad catequética. En Argentina - Chaco: atención al Centro del Menor y a las familias (lugar de pobreza extrema); Buenos Aires (Casa de Formación y Atención a Catecismos y a Barrios marginales). En el mes de Agosto de 2007, se abrió una nueva Fundación en Campeche- Península del Yucatán – México.

Cabe destacar el hecho de que está ABIERTA la CAUSA de CANONIZACIÓN del Siervo de Dios “Baltasar Pardal Vidal. Se realizó la Apertura el 18 de diciembre de 1997, en un Solemne Acto que se celebró en el Salón-Capilla de “La Grande Obra de Atocha” de La Coruña (Casa Madre), estando presidido por el Arzobispo de Santiago de Compostela Don Julián Barrio Barrio.       

El 30 de Noviembre de 2001 tuvo lugar el Acto de Clausura de la Fase Diocesana del Proceso. Y el día 16 de Julio de 2005, es Firmada, en Roma, la POSITIO, con la que queda Abierta y Aprobada la Causa de Beatificación a nivel de ROMA, es decir, de la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos. Quedamos a la espera de un Milagro que permita que sea elevado a los Altares.

      

Podríamos resumir: Fue un Sacerdote Diocesano, con una FE inquebrantable en la Providencia Divina… Enamorado de la EUCARISTÍA y de MARÍA… y con un celo apostólico que le llevó a “entregar su vida por la expansión del Reino de Cristo”. Y que, como todo hombre o mujer de Dios: sufrió persecución por parte de algunos compañeros de Sacerdocio y también de los padres de los niños educados en su Grande Obra. Fue tachado de “loco”… pero su locura era “divina” y así Dios bendijo su Vida y su Obra.
 

 

 

 

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