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INSTITUTO
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HISTORIA
El
Instituto Secular Hijas de la
Natividad de María es una Institución de la
Iglesia Católica en el que sus
Miembros se vinculan a ella mediante
la emisión de los tres Votos de Castidad, Pobreza y Obediencia.
Tiene la
Aprobación Pontificia y se rige por unos
Estatutos Aprobados también por el
Pontífice de Roma. Este Instituto admite
dos tipos de Miembros: los de
Vida en común y los
Miembros Dispersos, que viven su Consagración a
Dios desde su puesto en el mundo o desde el seno de su familia.
Se
distinguen de las Congregaciones Religiosas, en que son
seglares consagradas. Viven su
Consagración en el mundo y desde el mundo, pero sin ser del mundo.
Los Institutos Seculares se basan en la
Provida Mater Ecclesia del Papa
Pío XII.

Está
regido por un
Consejo Directivo compuesto por cinco Miembros
del Instituto. El Actual Consejo lo forman las Hijas de la Natividad
de María que aparecen en la foto. Son
elegidas por Votación en una Asamblea General que
se celebra
cada seis años y en
la que
están representados todos los Países en los que
el Instituto está presente.
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MIEMBROS DEL ACTUAL CONSEJO GENERAL DEL
INSTITUTO SECULAR HIJAS DE LA NATIVIDAD DE MARÍA

- Directora General:
MARÍA PULLEIRO ORO.
- Vice-Directora General:
MERCEDES NEGRO CUMPLIDO.
- Inspectora General de Enseñanza:
MARÍA CELSA BOQUETE FUENTES.
- Administradora General:
MARÍA DE LOS ÁNGELES CURROS RAMOS
- Secretaria del Consejo:
MARÍA INÉS FERNÁNDEZ NAVA. |
* ORIGEN
No podemos hablar del nacimiento del Instituto Secular "Hijas de la
Natividad de María" sin ligarlo íntimamente a la Fundación de La
Grande Obra de Atocha. Es como una consecuencia de esta Obra y por
ello vamos a hacer un poco de historia de esta Primera Fundación del
Siervo de Dios Baltasar Pardal Vidal.
Nació
en un Barrio marginal de La Coruña – Galicia – España, en la 1ª
mitad del S. XX.
El Sacerdote
Don
BALTASAR PARDAL VIDAL,
de la Diócesis de Santiago de Compostela, fue destinado como
Coadjutor a la Parroquia de S. Nicolás de La Coruña. En esta
Parroquia estaba enclavada una pequeña y humilde Capilla dedicada a
la
Virgen
de Atocha, la “Morenita”
como le llamaban cariñosamente en el Barrio.

Allí estaba el Catecismo de niñas y allí fue enviado el joven y
entusiasta Sacerdote. En él se encontró con toda clase de carencias:
materiales, culturales, espirituales…y, bajo la protección de la
Virgen y a los pies del Sagrario, empezó a soñar cómo sacar a
aquellos niños y niñas de la situación en que se hallaban.
Dios
inspira al joven Sacerdote la Fundación de LA GRANDE OBRA DE ATOCHA,
Institución Benéfico-Docente que se
cimentó
sobre 4 Pilares fundamentales:
a.-
GRAN COCINA, b.- GRAN ESCUELA, c.- GRAN TALLER y d.- GRAN IGLESIA.
a.- GRAN COCINA.- Dice Don Baltasar: “Primero hay que llenar los
estómagos vacíos si queremos llenar después sus cabezas de
conocimientos y sus corazones de amor a Dios”. Así crea un Gran
Comedor donde los niños puedan alimentar su cuerpo.

b.- GRAN ESCUELA.- Hay que formar las mentes de los niños para que
-una vez adquieran cierta cultura humana- se les pueda ya hablar de
la existencia de Dios-Padre y de su Amor a los niños, a los pobres y
sencillos...

c.- GRAN TALLER.- Preocupado por la situación de la mujer en
aquellos años y en aquel Barrio, piensa en proporcionarles una
Formación post-escolar que le prepare para ejercer un Oficio y poder
defenderse en la vida con dignidad. Para ello, crea unos Talleres de
Costura, Corte y Confección, Bordado y Labores del Hogar.

d.- y GRAN IGLESIA.- Allí, bajo la Mirada Maternal de la Morenita y
al Calor del Sagrario, va encendiendo los corazones de aquellos
niños y niñas para que se sientan amados por JESÚS y aprendan a
amarle con el Trato Familiar propio de los “Niños del Evangelio”.
La CATEQUESIS será el fundamento de su Enseñanza Religiosa y
JESÚS-NIÑO-EUCARISTÍA será el MODELO a seguir y a amar. Empleará
multitud de SÍMBOLOS en su Pedagogía Catequística y Escolar.

La Grande Obra de Atocha se levantó sobre los cimientos de la
Confianza en Dios y el “Banco de la Divina Providencia”.
Don Baltasar nada tenía. Pero su FE no tenía límites y se lanzó a la
construcción de esta GRANDE OBRA porque sabía que Dios –que era
Quien le estaba inspirando aquella Obra- no podía fallarle.
Se levanta, pues, con la FE, con la CONFIANZA y con la DOCILIDAD a
las inspiraciones divinas. Y aquí, también pusieron su “granito de
arena” los coruñeses de buena voluntad, que no dudaron en contribuir
–en la medida de sus posibilidades- a hacer REALIDAD GOZOSA el SUEÑO
de aquel “loco a lo divino” llamado DON BALTASAR.
*
MIEMBROS DEL INSTITUTO SECULAR "HIJAS DE LA NATIVIDAD DE MARÍA"
En
sus comienzos, el Instituto Secular de las Hijas de la Natividad de
María, estaba formado por un grupo de las Primeras Catequistas y
Niñas del Catecismo de Atocha.

Con
los años, fueron incorporándose jóvenes de todos los lugares de
España y de Hispano-América. Muchas de las Hijas de la Natividad de
María fueron antes Alumnas de los Colegios que tienen por distintos
Países.

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