Don Baltasar, cuando fundó el Instituto Secular de "Hijas de la Natividad de María", lo pensó ya como un Instituto UNIVERSAL. No se conformó con intentar paliar las necesidades de aquel Barrio Coruñés en el que Dios le inspiró sus Fundaciones.

Una vez puesta en marcha La Grande Obra de Atocha de A Coruña, empieza a mirar hacia otras gentes, hacia otros Países.

Es así como él mismo se embarca en la tarea apostólica de llevar a sus Hijas, a su Instituto, a tierras de Uruguay y Venezuela...

Don Baltasar seguía soñando con nuevas Fundaciones, pero el Señor le tenía reservada la Recompensa por su Fidelidad y le llamó a su Casa el día 3 de Marzo de 1963.

Pero sus sueños ya se los había contagiado y transmitido a sus Hijas. En adelante, ellas serán las Llamadas a hacer realidad las ansias apostólicas de aquel "Soñador" que se dejó empapar por la Inspiración Divina.

Deja, pues, al Instituto Secular de las "Hijas de la Natividad de María", la impronta y el Carisma de "Misionero".

No deben sentirse felices y realizadas mientras haya un País o un rincón del mundo donde requieran su presencia y su Entrega apostólica.

"... la Hija de la Natividad de María:

e) Con su oración y apostolado es profundamente misionera, deseando cooperar al anuncio del Evangelio a los pequeños y a los pobres de todo el mundo."  (Art. 10 de Estatutos).

Para ayudar a vivir este espíritu misionero, Don Baltasar ideó la Imagen de Jesús Niño Eucaristía... el Niño Jesús de Atocha... el Niño de Uvas y Espigas... el Niño Precioso... que por todos estos nombres es conocido y amado por cuantos se acercan a su Grande Obra.

 

Este Niño -además de los Atributos de la Eucaristía que lleva en sus manos- es también Sagrado Corazón que lleva su Corazón fuera del pecho, ardiendo en llamas de Amor a toda la Humanidad.

También es un Niño "Misionero"... Sus ojos miran a lo lejos, como buscando más seres humanos a quienes dar su Amor... los pies los lleva descalzos y en actitud de caminar... Sus ansias de abrazar a todos los hombres de la Tierra, le llevan a soñar mucho más lejos de aquel Barrio de Atocha en donde lo entronizó solemnemente su creador Don Baltasar.

Teniendo a este Niño por Capitán, no podíamos dejar de ser como Él: misioneras y con sus mismas ansias de extender el Amor de Dios a toda la Tierra.

Es por lo que, el Instituto Secular "Hijas de la Natividad de María" se halla presente en varios Países de Iberoamérica (como ya vimos en el apartado de PRESENCIA).

Además de Montevideo (Uruguay) y de Venezuela, también estamos en Argentina: Chaco y Buenos Aires y en México: Campeche - Península del Yucatán.

 

 

 

 

 

Atrás